Innovación para cambiar las tendencias en 2020

Con el cambio de año siempre apetece pensar en tendencias y cambios. Pero este 2020 tiene un sabor a cambio de década que anima a ir un poco más allá y pensar a más largo plazo. La transformación digital, la intenligencia artificial, el machine learning y el design thinking serían las grandes de este último año y sería sencillo escribir un post siguiendo esta línea. Pero una nueva década quizás merezca una visión más global. No podemos seguir hablando de tendencias digitales sin tener en cuenta movimientos sociales con gran calado como el ecologismo o el feminismo. Vamos a poner un ejemplo. En muy poco tiempo los Airpods se han convertido en el segundo producto más vendido por Apple en la historia. Sólo superado por el iPhone. Una pequeña ventaja para el consumidor, eliminar los liosos cables, son la última gran innovación de esta compañía. Este éxito nos anima a deciros que os orientéis al cliente y que penséis en pequeños detalles que puedan marcar grandes diferencias. Pero los Airpods tienen un gran problema. Al carecer de cables, tienen que incorporar una pequeña batería de litio que no dura mucho más de 18 meses, no se puede reemplazar y no es fácil de reciclar. En realidad los auriculares inalámbricos son de usar y tirar, lo que produce un impacto en el medioambiente desastroso. La pregunta que cabe hacerse es si Apple, en plena emergencia climática, podrá seguir siendo la compañía más valorada del mundo durante mucho tiempo, sin tener en cuenta el medioambiente en sus innovaciones. Puede que sí, pero deseo muy fuerte, que no. En paralelo al auge de la transformación digital están surgiendo múltiples movimientos sociales que reclaman cambios de mayor calado que los que producen las cuentas de resultados. Los gobiernos cada día tienen más presión de la sociedad para solucionar esta empergencia climática pero no sólo eso. También se legisla para proteger los derechos de los trabajadores, algo que está impactando en nuevos modelos de negocio como el de Uber o Deliveroo. E incluso la racionalización el uso y acceso a las viviendas en las ciudades es un aspecto clave para limitar el crecimiento de Airbnb. Siendo positivos creemos que lo ideal sería un cambio de tendencia en el que la tecnología no profundice en los problemas, sino que aporte soluciones. Esto ya no es un artículo sobre tendencias sino sobre cómo cambiar las tendencias. Ya no es predicción, es animar a la acción.

¿Cómo innovar en 2020 para ser parte de la solución?

1. Innovación Ecológica

La innovación será verde o no será. Empresas e instituciones tienen que ir preparándose para un diluvio de normativas para la protección del medioambiente. Además los consumidores cada día están más concienzados con la emergencia climática. Los que se adelanten proactivamente a estas demandas, liderarán sus mercados. Los que vayan por detrás de los cambios, sufrirán.

2. Innovación Feminista

Otra de las grandes tendencias sociales es la igualdad entre hombres y mujeres. Evitar el machismo en la ideación y promoción de nuevos productos es algo ya básico. No hablamos sólo del satisfyer, que también, sino que la innovación tiene mucho que decir en ámbitos que por estar tradicionalmente feminizados, se han ido dejando de lado. Por ejemlplo, los cuidados, la dependencia, etc. serán claves con el envejecimiento de la población.

3. Innovación Social

El impacto social de nuevos modelos de negocio como los citados Airbnb, Uber, Deliveroo, etc. provoca fuertes reacciones por parte de la sociedad y, de esta forma, surgen infinidad de legislaciones que regulan estas actividades. La transformación digital debe contemplarse desde una perspectiva global, analizando las desigualdades y precariedad que generan. Aunque el modelo funcione sobre el papel, tiene que aportar mejoras sociales.

4. Innovación Realista

Vivimos en un mundo donde la tecnología tiene un papel protagonista tanto en la realidad como en la ficción. Saber distinguir entre lo que sí es factible y lo que sólo es producto de la imaginación será parte de esta innovación que llamamos realista. Capaz de proponer soluciones concretas a problemas complejos. Ni utopías, ni distopías, toca enfrentarnos a la contradictoria realidad.

5. Innovación para las personas

Ya tenemos claro que la innovación tiene que orientarse al cliente. Para él lo hacemos todo. Sin embargo el impacto para los trabajadores parece algo secundario. Pero no lo es, porque precisamente los consumidores somos también trabajadores. Tanto las empresas como los consumidores están compuestas de lo mismo, de personas.

La formación como estrategia de transformación

Si en los primeros momentos de la crisis, las empresas afrontaron los grandes cambios mediante reestructuraciones y muchos despidos, en estos momentos ya se asume que los cambios son permanentes. Las palancas de adaptación a estas transformaciones son la innovación abierta y la formación. El gran reto para las organizaciones es ser capaces de transformar sus plantillas mediante la incoporación de nuevas habilidades y conocimientos. Enfocar estos cambios en la cultura empresarial desde una óptica positiva es fundamental para evitar las tensiones que generan a día de hoy. Este paso es fundamental para que la tecnología se alinee con la creación de empleo y no se convierta en una fuente de mayores desigualdades. Para ello hace falta un cambio en las tendencias y que el humanismo, la filosofía, la sociología y la antroplogía controlen el sentido en el que innovamos para que sea sostenible. Con estas ideas no quiero adivinar el futuro, sino más bien, pensar cómo pueden ser estos años si avanzamos en una buena dirección. Desde luego hay que ser positivos y pensar en que reaccionaremos, respetaremos al planeta para que él nos respete a nosotros y encontraremos fórmulas para que la innovación aporte soluciones a los grandes retos de la humanidad. Seguro que hay muchos caminos, pero toca usar la imaginación.

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